HISTORIA

Nuestro producto denominado “Ungüento Veterinario de la Tía”® su creador en el año de 1910 fue Don Constantino Ordóñez Pliego, habiéndolo lanzado al mercado a través de una pequeña empresa familiar. Nuestro Fundador “Don Constantino Ordóñez Pliego” (1874-1953) obtuvo la patente de invención y el registro inicial de la marca de nuestro producto, “El Ungüento Veterinario de la Tía”® que ha trascendido por muchas generaciones de mexicanos y extranjeros, llevándoles un alivio confiable a sus animales en diversos padecimientos para lo que está indicado el medicamento. Estos años han sido difíciles de mantenerse a la cabeza en un entorno global cada día más competitivo en todos los órdenes: Recientes avances en investigaciones, legislaciones y normatividades cada día más complejas, competencias desleales, y a veces ilegales, desaparición de empresas, alianzas y fusiones de laboratorios, crisis mundial, etc. Sin embargo, la perseverancia, el trabajo, la superación por la calidad y sobre todo las bendiciones del Creador a las cuatro generaciones de la Familia Ordóñez aunado a todo ello a la labor importantísima de nuestro distribuidores, proveedores y consumidores nos han permitido llegar a este primer centenario con la satisfacción, el orgullo sano y el liderazgo para continuar llevando salud a nuestros animales en general, tanto a nivel nacional como más allá de nuestras fronteras.